El bombardeo de Trump a Irán destruyó tres instalaciones nucleares y provocó una respuesta inmediata del gobierno iraní, que suspendió el diálogo y amenaza con represalias.
El bombardeo de Trump a Irán ya generó consecuencias internacionales. Durante la noche del viernes 21 de junio, el presidente de Estados Unidos ordenó el ataque contra tres sitios nucleares estratégicos: Fordow, Natanz e Isfahan. Las bombas empleadas fueron del tipo “bunker buster”, capaces de perforar instalaciones subterráneas.
Desde su red social Truth Social, Donald Trump confirmó el ataque y lo calificó como “un éxito espectacular”, asegurando que los objetivos quedaron completamente destruidos. Esta ofensiva se da después de que el republicano diera un ultimátum a Teherán para abandonar sus aspiraciones nucleares.
En respuesta, el gobierno iraní condenó el ataque como un crimen y acusó a Estados Unidos de violar el derecho internacional. Suspendió toda negociación con Washington y advirtió que se reserva el derecho de responder en cualquier momento. También alertó sobre la posibilidad de ataques militares, cibernéticos o por medio de sus aliados en Medio Oriente.
Este bombardeo de Trump a Irán ocurre en medio de una crisis mayor tras el reciente conflicto entre Israel e Irán. Mientras que la ONU, la Unión Europea y otras potencias han pedido contención, Trump dejó claro que no descarta más ataques si Irán no cede.

