La jirafa que conmovió a México dejó atrás el rescate y hoy simboliza integración, cuidado y conexión con el público en Africam Safari
Puebla está de fiesta. Benito, la jirafa que se volvió viral por su rescate, cumple dos años de bienestar en Africam Safari, luego de su traslado desde el Parque Central de Ciudad Juárez. Hoy, su historia ya no gira solo alrededor del rescate, sino que representa un caso exitoso de adaptación, cuidado profesional y bienestar animal, celebrado con dinámicas especiales que fortalecieron la cercanía con el público.
En primer lugar, la llegada de Benito marcó un reto importante. La adaptación no ocurrió de inmediato, especialmente en el tema de la alimentación y la convivencia. Durante más de dos meses, la jirafa enfrentó dificultades para asimilar una nueva dieta y una dinámica social completamente distinta. No solo cambió su comida, también aprendió a vivir dentro de una manada estable, observar comportamientos naturales y encontrar su lugar.
Al respecto, Frank Camacho, director de Africam Safari, explicó que Benito necesitó tiempo para integrarse. “Le costó un poco entrar a una nueva dieta y adaptarse a una manada muy estable”, señaló. Sin embargo, con constancia y seguimiento, el proceso avanzó de forma positiva.
Con el paso del tiempo, los resultados se hicieron evidentes. Benito aumentó de peso, mejoró su condición corporal y comenzó a mostrar señales claras de bienestar. Además, desarrolló un vínculo social clave con Maya, otra jirafa del parque, lo que redujo el estrés y favoreció conductas propias de su especie.
Por otro lado, la atención veterinaria permanente ha sido fundamental. El equipo médico realiza revisiones constantes de patas, dentadura y estado general. Incluso, Africam Safari ha compartido públicamente estos procedimientos como parte de un ejercicio de transparencia y educación para los visitantes.
En cuanto a su alimentación, el parque aclaró que las zanahorias solo funcionan como golosinas. La dieta de Benito sigue un plan nutricional controlado. Además, los cuidadores incorporan minerales directamente en su comida, ya que Benito resulta melindroso para comer.
Finalmente, tras desmentir rumores en redes sociales y generar dinámicas virales como accesos gratuitos para personas llamadas Benito, su historia trascendió el rescate. Dos años después, Benito simboliza que el bienestar animal se construye todos los días, con responsabilidad, compromiso y cuidado constante.


