El presidente de los citricultores del Valle de Apatzingán, Bernardo Bravo, murió asesinado tras denunciar públicamente las extorsiones del crimen organizado en Michoacán. Autoridades investigan el caso.
El estado de Michoacán vuelve a ser escenario de violencia tras el asesinato de Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, quien había denunciado recientemente las extorsiones del crimen organizado que afectan al sector limonero.
La Fiscalía General del Estado confirmó que el cuerpo del productor se halló con un disparo en la cabeza dentro de su vehículo. Dentro de un camino del municipio de Apatzingán, una de las regiones más golpeadas por la inseguridad.
Bravo había señalado en múltiples entrevistas que los productores de limón enfrentan “un secuestro comercial permanente”, pues grupos delictivos exigen cuotas excesivas y controlan los precios y la distribución del fruto. En sus declaraciones, pidió al gobierno federal acciones más contundentes contra la impunidad y la extorsión que asfixian la economía local.
El homicidio ocurre en medio de las recientes protestas de citricultores de Apatzingán, quienes reclaman condiciones seguras para trabajar y precios justos para el limón. Desde hace más de una década, los cárteles han controlado sectores clave de Michoacán. Incluyendo el aguacate, los refrescos y las tortillas, afectando a miles de familias productoras.
Michoacán, además de ser uno de los principales exportadores de aguacate a Estados Unidos, es también un territorio estratégico para el tráfico de drogas sintéticas. También, en la región operan organizaciones criminales como Cárteles Unidos, la Nueva Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), designadas como grupos terroristas por Estados Unidos.
El asesinato de Bravo genera indignación y temor entre los productores agrícolas, quienes exigen justicia y mayor presencia del Estado en la zona. Su muerte simboliza la cruda realidad de los trabajadores del campo en Michoacán. Ya que enfrentan la violencia y las extorsiones en uno de los sectores más importantes para la economía mexicana.


