Ximena e Ismael respondieron a los comentarios despectivos de Los Parrilleros Mamones con una defensa de su preparación técnica y el esfuerzo de sus familias. La polémica provocó una disculpa pública y abrió el debate sobre los prejuicios en redes sociales.
Los estudiantes del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) de Nuevo León protagonizaron una respuesta contundente contra los estereotipos que difundieron los creadores de contenido conocidos como Los Parrilleros Mamones, identificados como Eder de Jesús y Carlos Rodríguez, alias Charly.
La controversia comenzó cuando los influencers opinaron sobre distintas preparatorias de Monterrey y asociaron a los alumnos del Conalep con la delincuencia y los embarazos adolescentes. Sus comentarios provocaron críticas entre usuarios de redes sociales, quienes cuestionaron el tono de sus expresiones.
Ante esta situación, Ximena, estudiante de Mantenimiento Automotriz, e Ismael, de Mantenimiento en Sistemas Electrónicos, publicaron un video para defender a su comunidad. Además, mostraron parte de las actividades que realizan durante su formación profesional.
Ximena explicó que comienza sus prácticas desde temprano y trabaja con vehículos, mientras Ismael destacó sus conocimientos en programación con Arduino, controladores lógicos programables y cableado industrial.
“Eso ya no es humor, es discriminación”, expresaron los jóvenes al señalar que los prejuicios pueden perjudicar sus oportunidades laborales antes de que los empleadores conozcan sus capacidades.
Los influencers reconocen su error y ofrecen disculpas
La respuesta de los estudiantes generó una amplia conversación digital. Asimismo, los jóvenes invitaron a los creadores a visitar su plantel para conocer sus talleres y comprobar de primera mano la preparación que reciben.
Después de las críticas, Los Parrilleros Mamones difundieron un comunicado en el que reconocieron que realizaron generalizaciones injustas y aceptaron la responsabilidad por sus palabras.
“Nos equivocamos y asumimos la responsabilidad por nuestras palabras”, señalaron al ofrecer una disculpa a los estudiantes y a quienes se sintieron ofendidos.
Además, admitieron que sus comentarios pudieron reforzar prejuicios y reconocieron el esfuerzo de las familias que apoyan la educación de los jóvenes.
Por otra parte, los influencers informaron que ya mantienen contacto con personas del Conalep para difundir información sobre sus planteles y su comunidad estudiantil.
Finalmente, el caso reavivó el debate sobre la responsabilidad de los creadores digitales y el impacto de las etiquetas sociales. La respuesta de Ximena e Ismael puso el foco en sus conocimientos, su esfuerzo y su futuro profesional, más allá de los estereotipos.


