Menores presentan fiebre y llagas, mientras familias exigen la intervención de las autoridades sanitarias ante la presunta propagación del virus.
La preocupación crece entre decenas de familias poblanas luego de que padres de familia denunciaran un presunto brote del virus Coxsackie, conocido como enfermedad de mano, pie y boca, en el curso de verano del centro de estimulación temprana Happy Kids, ubicado en Plaza Crystal. De acuerdo con los testimonios recabados, al menos siete de los 14 menores inscritos, de entre 3 y 4 años de edad, desarrollaron síntomas como fiebre alta, dolor de garganta y llagas en la boca, manos y pies.
Los tutores señalaron que los primeros casos aparecieron antes de concluir julio. Sin embargo, aseguran que el plantel continuó con las actividades sin emitir un aviso preventivo inmediato, situación que, según su versión, favoreció la propagación del virus entre los niños e incluso hacia algunos de sus hermanos en casa. Posteriormente, la dirección del centro envió un mensaje a través de WhatsApp en el que reconoció la presencia de casos, pidió no llevar a menores con síntomas e informó sobre la implementación de filtros sanitarios y trabajos de desinfección.
Familias exigen medidas sanitarias inmediatas
A pesar del comunicado, los padres afirmaron que el curso de verano continuó al inicio de la semana siguiente y que la suspensión total llegó demasiado tarde, por lo que calificaron la respuesta como insuficiente ante un virus altamente contagioso entre menores de edad. Además, señalaron que algunas actividades del área de estimulación temprana permanecieron en funcionamiento.
Ante este panorama, las familias solicitaron la intervención de las autoridades de Salud y Educación para inspeccionar las instalaciones, verificar el cumplimiento de los protocolos sanitarios y deslindar responsabilidades. También pidieron garantizar una desinfección adecuada antes de reanudar cualquier actividad presencial.
Mientras tanto, el presunto brote mantiene en alerta a los padres de familia, quienes permanecen atentos a la evolución de los menores afectados y esperan una respuesta oportuna de las autoridades competentes para evitar nuevos contagios y proteger la salud de la comunidad infantil.


