Ryan Wedding, ex olímpico canadiense, quedó detenido tras entregarse en México. Se le acusa de de narcotráfico, asesinato y nexos con el cártel de Sinaloa.
El ex atleta olímpico canadiense Ryan Wedding, quien compitió en snowboard en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002, quedó detenido por autoridades de Estados Unidos. Tras recibir acusaciones de narcotráfico, asesinato y presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa.
El arresto del ex deportista, de 44 años, se confirmó en medios estadounidenses. Luego de que figurara durante meses en la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI.
De acuerdo con información oficial, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por datos que condujeran a su captura. Aunque inicialmente no se precisó el lugar de la detención, autoridades estadounidenses habían señalado que Wedding se ocultaba en territorio mexicano. Lo que activó mecanismos de cooperación bilateral.
El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, informó que el ciudadano canadiense se entregó de manera voluntaria en la Embajada de Estados Unidos en México. En el marco de reuniones de alto nivel con el director del FBI, Kash Patel, y el embajador estadounidense Ron Johnson.
Estos encuentros, en los que participó la Fiscalía General de la República, reforzaron la coordinación para la detención de objetivos prioritarios y generadores de violencia.
Posteriormente, la secretaria de Justicia de Estados Unidos, Pamela Bondi, confirmó que a Ryan Wedding lo trasladaron a territorio estadounidense. Donde enfrentará cargos por su presunta participación como capo del tráfico de cocaína a gran escala. La funcionaria agradeció la colaboración de las autoridades mexicanas y destacó el trabajo conjunto para llevar a los fugitivos ante la justicia.
Conocido por los alias “El Jefe”, “Giant” y “Public Enemy”, a Wedding se le señala de enviar cientos de millones de dólares en cocaína desde Colombia. A través de México, hacia Estados Unidos y Canadá. Incluso, el director del FBI lo comparó con “una versión moderna de Pablo Escobar”. Subrayando la magnitud de las acusaciones que hoy enfrenta el ex deportista olímpico.


