Durante un jaripeo en Tzicatlacoyan, una turba intentó linchar y quemar vivos a dos adultos y una menor señalados por presunto robo de un vehículo.
Una noche de fiesta terminó en violencia extrema en la junta auxiliar de San Antonio Juárez, perteneciente al municipio de Tzicatlacoyan, donde asistentes a un jaripeo intentaron linchar y quemar vivos a dos adultos y una menor de edad, a quienes acusaron de intentar robar un vehículo. Los hechos ocurrieron durante la madrugada del domingo 18 de enero, generando pánico y tensión entre los presentes.
De acuerdo con los primeros reportes, un hombre y una mujer, acompañados por una niña de 11 años, recibieron señalamientos de los pobladores como presuntos responsables de un intento de robo. En cuestión de minutos, un grupo inicial de aproximadamente 40 personas los confrontó; sin embargo, la situación se salió de control cuando la multitud creció hasta 500 o 600 habitantes, quienes rodearon a los acusados e impidieron una intervención inmediata de las autoridades.
La mayor violencia recayó sobre el hombre, identificado como Miguel “N”, de 44 años, a quien separaron de sus acompañantes y lo llevaron al centro del ruedo donde se desarrollaba el jaripeo. Ahí lo amarraron y golpearon brutalmente, mientras los ánimos continuaban elevándose entre la multitud, según relataron testigos presenciales.
La situación alcanzó un punto crítico cuando algunos pobladores consiguieron gasolina y amenazaron con rociar y prender fuego al presunto implicado. Lo que encendió las alertas de las corporaciones de seguridad. Ante el riesgo inminente, se desplegó un operativo urgente para evitar una tragedia mayor.
En una primera acción, elementos de seguridad lograron rescatar a la mujer, Elena “N”, de 30 años, y a la menor Sofía, de 11 años. A quienes trasladaron a la comandancia municipal para su valoración médica y resguardo. El rescate de Miguel “N” requirió horas de negociación, debido a la resistencia de los pobladores.
Finalmente, al hombre lo entregaron a las autoridades con múltiples contusiones, aunque sin lesiones que pusieran en riesgo su vida. Los dos adultos y la menor quedaron a disposición de las autoridades competentes, mientras se define su situación jurídica. Hasta el momento, se desconoce si el propietario del vehículo presentó una denuncia formal, elemento clave para que el caso avance legalmente.


