Benjamin Slade, aristócrata británico de 79 años y multimillonario, busca pareja en apps de citas para tener un hijo que herede su fortuna y preserve su linaje. Conoce su historia y polémicas.
Benjamin Slade, aristócrata británico de 79 años, ha llamado la atención internacional por su inusual búsqueda de pareja a través de aplicaciones de citas, con un objetivo muy claro: tener un hijo que herede su fortuna y preserve el linaje familiar.
Descendiente directo del rey Carlos II de Inglaterra, Slade pertenece a una antigua rama de la nobleza británica. Situación que ha marcado profundamente su visión de la vida, la familia y la herencia.
Nacido en el seno de una familia aristocrática, Slade heredó una considerable fortuna y extensas propiedades rurales. Entre ellas una finca de más de 520 hectáreas ubicada en Somerset, al suroeste de Inglaterra.
Este terreno, junto con castillos, campos de caza y otras posesiones, representa no solo riqueza material, sino el símbolo del legado que busca preservar. Para el millonario, mantener intacto el apellido familiar es una prioridad absoluta.
El deseo de asegurar un heredero varón ha motivado su polémica búsqueda pública de pareja joven. Aunque tiene una hija, Slade ha reiterado que su intención es tener un hijo que continúe el linaje aristocrático.
Para ello, ha establecido requisitos muy específicos para la candidata ideal: una mujer de entre 30 y 40 años, con determinadas habilidades, dispuesta a vivir en un castillo y asumir el estilo de vida aristocrático. A cambio, ofrece un salario anual millonario y una vida llena de lujos.
En 2025, Slade incursionó en aplicaciones de citas como Tinder, donde incluso redujo su edad en el perfil para aumentar sus posibilidades. Su participación en programas de televisión y entrevistas ha dejado claras sus posturas sobre la edad, la paternidad y el uso de bancos de esperma, declaraciones que han generado polémica en el Reino Unido.
La vida personal de Benjamin Slade también ha estado rodeada de escándalos, desde matrimonios fallidos hasta demandas legales por discriminación y manutención. Pese a ello, el aristócrata continúa firme en su propósito de encontrar pareja y asegurar su legado. Manteniéndose como una figura mediática que despierta debate y curiosidad dentro y fuera de su país.


