‘Le pregunté si estaban planeando operaciones en otros países, como Colombia y Cuba. Y me decepcionó su respuesta’, dijo Chuck Schumer tras hablar con Marco Rubio.
El líder demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, encendió las alertas este 7 de enero tras criticar directamente a la Administración de Donald Trump por la falta de claridad sobre posibles operaciones militares en Cuba y Colombia. Su mensaje fue contundente: “Me decepcionó mucho su respuesta” después de presionar por garantías de que Washington no ampliará su intervención más allá de Venezuela.
En una sesión informativa en el Capitolio, Schumer y otros legisladores exigieron respuestas claras al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario de Guerra, Pete Hegseth, sobre los recientes movimientos militares que llevaron a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas. La ausencia de respuestas precisas provocó indignación entre los demócratas, que buscaban descartar cualquier plan para despliegues similares en otros países de América Latina.
La tensión podría escalar
El motivo de la tensión va más allá de simples rumores. El presidente Trump ha lanzado advertencias abiertas contra el Gobierno de Gustavo Petro en Colombia, acusándolo de colaborar con el narcotráfico, y ha sugerido que una intervención militar en ese país “suena bien para mí”, según declaraciones públicas recientes. Además, Trump también ha afirmado que el régimen cubano “está a punto de caer”, alimentando la especulación sobre un posible enfoque estratégico hacia la isla.
Schumer no se quedó callado. Cuestionó directamente a los representantes de la Casa Blanca por no garantizar que no haya operaciones militares futuras en Cuba o Colombia, y destacó que incluso quedaron sin respuesta preguntas básicas sobre el despliegue en Venezuela, como el número de tropas o el costo de la misión.
Esta situación ha generado un debate intenso en Washington. Legisladores de ambos partidos advierten que la política exterior de la Casa Blanca carece de claridad y podría desencadenar consecuencias diplomáticas graves en la región, justo cuando la invasión en Venezuela ya ha polarizado la opinión pública internacional.
Mientras tanto, el mundo observa con atención: la política militar estadounidense acaba de entrar en un nuevo capítulo, y las tensiones con Cuba y Colombia podrían escalar a otro nivel si no se aclaran los próximos pasos.


