Un incendio en un bar de Crans-Montana, Suiza, dejó al menos 40 muertos y 115 heridos durante la celebración de Año Nuevo; autoridades investigan las causas.
Una celebración de Año Nuevo terminó en una de las peores tragedias de Suiza, luego de que un incendio arrasara con un bar del centro turístico alpino de Crans-Montana. De acuerdo con información policial, al menos 40 personas murieron y 115 resultaron heridas. Muchas de ellas en estado grave, tras el siniestro ocurrido menos de dos horas después de la medianoche del jueves.
El incendio se registró en el bar Le Constellation, un local abarrotado por turistas nacionales y extranjeros que celebraban la llegada del nuevo año. Testigos señalaron que el fuego habría comenzado cuando bengalas encendidas entraron en contacto con botellas de champán que portaban las camareras. Lo que provocó que las llamas se propagaran rápidamente por el techo de madera del establecimiento.
Autoridades del cantón de Valais confirmaron que la cifra exacta de fallecidos aún no se ha determinada, ya que continúan las labores de identificación de víctimas. El comandante policial Frédéric Gisler calificó a la comunidad como “devastada” y adelantó que este proceso podría tardar varios días. En señal de duelo, Suiza decretó cinco días de luto nacional.
Entre las víctimas se encuentran ciudadanos de diversas nacionalidades. El gobierno italiano informó que hay al menos 13 heridos italianos y seis más permanecen desaparecidos, lo que motivó la movilización diplomática de Italia. La fiscalía local descartó cualquier indicio de ataque intencional y aclaró que no hay sospechosos detenidos. Pues la investigación busca únicamente esclarecer las causas del incendio.
Sobrevivientes describieron escenas de caos, pánico y estampidas en un local con salidas limitadas. Mientras algunas personas rompían ventanas para escapar del humo y las llamas. La magnitud del desastre saturó hospitales de la región, obligando incluso al traslado de heridos a centros médicos en Italia.
Lo que debía ser una noche de celebración y unión se convirtió en una tragedia que marcó profundamente a Suiza y a la comunidad internacional, mientras las autoridades continúan investigando uno de los incendios más mortales en la historia reciente del país.


