Una banda armada opera en Puebla utilizando casas en renta como “lugares fantasma” para robar mobiliario a negocios. El fraude dejó pérdidas por más de 60 mil pesos y encendió alertas entre emprendedores.
La temporada decembrina, considerada el periodo de mayor repunte económico para comerciantes y prestadores de servicios, se ha convertido también en el escenario ideal para bandas dedicadas al robo y la estafa en Puebla.
A través de redes sociales se denunció recientemente el robo de más de 60 mil pesos en mobiliario a un emprendimiento poblano, mediante un sofisticado modus operandi que incluye el uso de casas fantasma rentadas temporalmente.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la Central de Abastos, donde los delincuentes contactaron a un negocio de renta de sillas, mesas, iluminación y cristalería. Tras una negociación aparentemente normal, el mobiliario se entregó en un domicilio y el pago se realizó de inmediato, lo que generó confianza entre las víctimas y descartó sospechas iniciales.
La sorpresa llegó días después, cuando el personal acudió a recoger el equipo rentado y encontró la vivienda completamente vacía. Los supuestos clientes habían desaparecido sin dejar rastro, llevándose consigo todo el mobiliario.
Minutos más tarde, el verdadero propietario del inmueble apareció, confirmando que él también se había vuelto víctima de la misma estafa.
De acuerdo con la denuncia, el modus operandi implica una planeación de varias semanas. Los delincuentes buscan casas con patio en renta mediante plataformas digitales, aseguran que se ocuparán por una familia pequeña. Y, una vez con las llaves, simulan eventos sociales para solicitar servicios y vaciar el inmueble de inmediato.
La gravedad del caso escaló cuando a un trabajador del negocio lo interceptaron dos sujetos armados en motocicleta. Quienes lo amenazaron de muerte y lo obligaron a retirarse, confirmando que se trata de una banda con brazo armado.
Ante ello, la víctima hizo un llamado a otros negocios para extremar precauciones, exigir identificación oficial, comprobantes de domicilio y documentar la entrega del material.
Aunque no se ha presentado una denuncia formal por temor a represalias, el caso se hizo público como advertencia preventiva. El robo representa no solo una fuerte pérdida económica, sino también un impacto emocional para quienes buscan emprender de manera honesta en Puebla.


