Denuncias en redes sociales por presunto maltrato animal provocaron el cierre abrupto de la guardería Paws and Tails en Bulevar Las Torres.
Acusaciones en redes provocan el cierre repentino de la guardería canina
La guardería Paws and Tails Centro Canino, ubicada en Bulevar Las Torres, cerró sus puertas de un día para otro después de que estallaran múltiples denuncias en redes sociales por presunto maltrato animal. Entre los señalamientos más graves destaca el caso de un perro adoptado que habría sido usado para prácticas veterinarias no autorizadas, lo que desató indignación entre activistas y usuarios.
Durante la mañana, Diario CAMBIO acudió al sitio y encontró el establecimiento completamente cerrado, sin rótulos, sin publicidad y sin ningún miembro del personal a la vista. Los llamados al timbre quedaron sin respuesta, un silencio que alimentó las sospechas de un intento por evadir responsabilidades en medio del enojo digital.
Los responsables siguen activos… solo en redes
GroomArt Center mantiene presencia digital pese al cierre físico
Aunque la guardería desapareció físicamente del lugar, Óscar Amezcua y Danae Ventura, responsables de Paws and Tails y operadores bajo el nombre GroomArt Center, mantienen actividad en redes sociales. Hasta ahora no ofrecen una explicación clara sobre el cierre ni responden de manera directa a las acusaciones.
La denuncia que desató la polémica
Señalan uso de un perro adoptado para prácticas quirúrgicas
Las críticas comenzaron el fin de semana, cuando usuarios compartieron el caso de un perrito que fue adoptado por personal relacionado con la guardería y que, según los denunciantes, terminó sometido a procedimientos quirúrgicos realizados por estudiantes de veterinaria.
El animal, presuntamente, sufrió lesiones graves, lo que desató una ola de indignación entre vecinos, adoptantes y defensores de los animales.
Sin postura oficial y con muchas dudas en el aire
Hasta ahora, ni la guardería ni alguna institución académica presuntamente involucrada han emitido un pronunciamiento.
Las denuncias continúan generando debate y presión social, mientras el cierre de Paws and Tails deja más preguntas que respuestas en la comunidad.


