El papa León XIV inició su primer viaje internacional con una visita a Turquía, donde se reunió con autoridades locales y abordó la crisis en Oriente Medio antes de continuar hacia Líbano.
El papa León XIV llegó este jueves a Turquía en el primer viaje internacional de su pontificado, uno que marcará el rumbo de su liderazgo en la Iglesia católica y que se desarrolla en medio de tensiones crecientes en Oriente Medio.
El itinerario también incluye una visita a Líbano, y retoma destinos que originalmente estaban previstos por el papa Francisco, pero que ahora adquieren un nuevo significado ante el complejo contexto geopolítico. El avión papal aterrizó en Ankara a las 12:30 horas, transportando a unos 70 periodistas internacionales.
Al descender del avión, el Sumo Pontífice fue recibido con honores militares, así como por el ministro de Cultura y Turismo, Mehmet Nuri Ersoy. Durante la bienvenida oficial, las autoridades turcas desplegaron fuertes medidas de seguridad y cerraron varias calles de la capital.
Más tarde, el papa visitó el Mausoleo de Mustafa “Kemal” Atatürk, donde escribió un mensaje deseando prosperidad y paz para el pueblo turco. Esta visita simbolizó un gesto de respeto hacia el fundador del Estado laico moderno de Turquía.
Posteriormente, León XIV acudió al palacio presidencial para reunirse con el mandatario Recep Tayyip Erdogan. Con quien abordaría la situación en Oriente Medio y los esfuerzos internacionales por alcanzar una tregua en Ucrania.
También se reunió con autoridades, representantes de la sociedad civil y diplomáticos acreditados, ocasión en la que ofreció su primer discurso oficial del viaje. Al finalizar la jornada, el pontífice voló hacia Estambul para continuar con su agenda.
El motivo central de este recorrido es la conmemoración de los 1.700 años del Concilio de Nicea. Por lo que León XIV visitará Iznik, la antigua Nicea, donde pronunciará discursos y homilías en inglés y francés.
De acuerdo con el Vaticano, este viaje busca reforzar el diálogo entre cristianos, la unidad con comunidades históricas afectadas por conflictos. Y el compromiso permanente del papa con la paz mundial, un eje que ha marcado sus primeros siete meses de pontificado.


