Un video viral exhibe el altercado en una sucursal de Taquería Orinoco, en la colonia Condesa; la mujer habría insultado a trabajadores y arrojado la comida de un cliente que intervino.
Un escándalo captado en video sacudió las redes sociales después de que una mujer, apodada “Lady Gringa”, protagonizara una confrontación con empleados y clientes de una sucursal de Taquería Orinoco, ubicada en la colonia Condesa, Ciudad de México.
Las imágenes muestran parte de la discusión, en la que la mujer cuestiona los ingresos de los trabajadores y lanza comentarios despectivos mientras varias personas intentan contener la situación. El episodio rápidamente generó indignación entre usuarios, quienes criticaron el trato hacia el personal del establecimiento.
De acuerdo con el testimonio de un joven que difundió las grabaciones, el conflicto comenzó antes de que la mujer entrara al negocio, cuando presuntamente discutió con otras personas en la vía pública. Posteriormente, ingresó a la taquería y exigió que los empleados la ayudaran a solicitar un vehículo de aplicación y la atendieran en inglés.
Insultos, presuntas agresiones y tacos por el suelo
La tensión aumentó cuando un cliente intervino en la discusión para defender a los trabajadores. Según su relato, la mujer lo golpeó en el estómago y arrojó los tacos que estaba comiendo. Además, denunció que la involucrada también agredió verbalmente a empleados del establecimiento.
Durante el altercado, la mujer insistió en preguntar cuánto ganaban los trabajadores al año, con expresiones que muchos usuarios interpretaron como clasistas y humillantes.
Por otra parte, el testigo señaló que policías acudieron al lugar y lo escoltaron para que pudiera regresar a su domicilio. Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación pública de una detención ni de posibles sanciones legales contra la mujer.
El caso también reavivó el debate sobre la gentrificación en la capital, el turismo y el respeto hacia quienes trabajan en México.
Mientras tanto, el video continúa circulando en redes sociales y mantiene la discusión sobre los límites del comportamiento en espacios públicos. Las denuncias difundidas requieren seguimiento oficial para determinar las responsabilidades correspondientes.


