Alfredo de Jesús Díaz Martínez tenía 20 años y desapareció en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas; su hermano logró localizarlo mediante la ubicación de su celular, pero lo encontró sin vida en Chiautempan.
La búsqueda de Alfredo de Jesús Díaz Martínez terminó con un desenlace devastador para su familia. El joven poblano, de 20 años, desapareció el pasado 12 de octubre y, dos días después, sus familiares localizaron su cuerpo en terrenos de labor de San Bartolomé Cuahuixmatlac, en el municipio de Chiautempan, Tlaxcala.
De acuerdo con los reportes periodísticos, su familia perdió contacto con él cuando se encontraba en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas, en Puebla capital. Ante la incertidumbre, sus seres queridos iniciaron la búsqueda y denunciaron su desaparición ante la Fiscalía General del Estado de Puebla.
La geolocalización del teléfono celular permitió a su hermano seguir una pista hasta el lugar donde finalmente encontró al joven. Tras el hallazgo, solicitó apoyo de los servicios de emergencia, mientras las autoridades acudieron para atender el caso.
Huellas de violencia: autoridades investigan el caso
El hallazgo ocurrió la mañana del miércoles 14 de octubre. Según los primeros reportes, el cuerpo presentaba huellas de violencia, por lo que las autoridades ministeriales iniciaron las diligencias para esclarecer las circunstancias de su muerte.
Posteriormente, personal de la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala realizó las actuaciones correspondientes y trasladó el cuerpo al anfiteatro para practicar la necropsia de ley, procedimiento que permitirá establecer la causa del fallecimiento.
Además, las autoridades deberán investigar qué ocurrió entre la última vez que vieron al joven en Puebla y su localización en territorio tlaxcalteca. Hasta el momento, no existe información pública concluyente sobre el móvil del crimen ni sobre posibles responsables detenidos.
El caso genera preocupación entre las familias poblanas que enfrentan la desaparición de un ser querido. Mientras continúan las investigaciones, los familiares de Alfredo esperan respuestas que permitan reconstruir sus últimos momentos y esclarecer los hechos.
Las autoridades deberán determinar las responsabilidades y avanzar en la investigación para que la muerte del joven no quede impune.


