La Fiscalía cumplió una orden de aprehensión contra el hombre de 26 años por su probable participación en el crimen de la joven de 24 años, cuyo caso provocó indignación y exigencias de justicia en San Andrés Cholula.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla detuvo a Bryan Alexandro N., de 26 años, por su probable participación en el feminicidio de María Fernanda Orozco Suárez, de 24 años, en San Andrés Cholula. El caso generó conmoción entre estudiantes, familiares y colectivos que exigen justicia para las víctimas de violencia de género.
De acuerdo con las investigaciones, la joven perdió contacto con sus familiares el sábado 3 de octubre de 2026. Ante la falta de respuesta, su padre acudió al departamento donde vivía con su pareja, ubicado en el municipio cholulteca.
Al llegar, el padre y la hermana de María Fernanda encontraron obstáculos para ingresar al inmueble. Finalmente, lograron entrar y localizaron a la joven sin vida. Después, las autoridades iniciaron las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos y determinar las circunstancias de su muerte.
La investigación apunta a Bryan Alexandro como presunto responsable, por lo que la Fiscalía reunió elementos para solicitar una orden judicial de aprehensión.
La detención abre una nueva etapa en la búsqueda de justicia
Según la información difundida por autoridades y medios locales, la Fiscalía cumplió la orden de aprehensión el 7 de octubre en San Bernardino Tlaxcalancingo, perteneciente a San Andrés Cholula. Posteriormente, el señalado quedó a disposición de la autoridad judicial para continuar con el procedimiento legal.
Las indagatorias señalan que la madrugada del 3 de octubre ocurrió una discusión entre la pareja que presuntamente derivó en una agresión física. La Fiscalía investiga los hechos y deberá presentar ante el juez los datos de prueba que sustenten la acusación.
Mientras tanto, el feminicidio provocó manifestaciones y homenajes en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), donde ambos cursaron estudios anteriormente, aunque ya no pertenecían a la comunidad estudiantil.
Con flores, veladoras y consignas, estudiantes expresaron su solidaridad con la familia y reclamaron respuestas ante la violencia contra las mujeres.
El caso permanece en manos de las autoridades, que deberán esclarecer los hechos y determinar la responsabilidad penal del detenido conforme a la ley. La exigencia social continúa: justicia para María Fernanda y garantías para que ninguna mujer viva con miedo.


