Chats encontrados en el celular de Genaro Zúñiga, líder de Los Zúñiga, habrían revelado un vínculo con el edil de Esperanza, Isaac Rodríguez, en una red de robo de transporte de carga.
La captura de Genaro Zúñiga Alvarado, alias “May” y presunto líder de Los Zúñiga, permitió a las autoridades federales obtener información que habría relacionado al alcalde morenista de Esperanza, Isaac Rodríguez Ochoa, con una estructura dedicada al robo de transporte de carga. Zúñiga quedó detenido el pasado 15 de agosto en Veracruz y, durante el operativo, las autoridades aseguraron teléfonos celulares que contenían conversaciones con el presidente municipal.
De acuerdo con información difundida por el periodista Óscar Balmen en el espacio “Nación Criminal” de MVS, los mensajes de WhatsApp habrían sido una de las principales pruebas para establecer el vínculo. La investigación ubicó estas comunicaciones dentro de las indagatorias sobre los atracos registrados en la autopista Puebla-Veracruz, particularmente en el municipio de Esperanza. Ese corredor se conoce como “El Tramo de la Muerte” debido a los constantes riesgos de robo, secuestro y otros delitos.
Según la investigación periodística, la información obtenida tras la captura de “May” permitió avanzar en las indagatorias. Y conseguir, en aproximadamente 23 días, órdenes de aprehensión contra Rodríguez Ochoa y otros integrantes de la red. Las autoridades también investigaban desde tiempo atrás los posibles nexos del alcalde con grupos dedicados al robo de mercancías, aunque en Esperanza la supuesta participación del edil ya se había confirmado.
El 7 de septiembre, el Operativo Enjambre permitió ejecutar 23 órdenes de cateo en distintos puntos del municipio. Y detener a nueve personas relacionadas con esta estructura delictiva. Entre los detenidos se encontraba Isaac Rodríguez Ochoa, su hermano Manuel “N” y Abigail Contreras Camacho. Quien hasta el 1 de septiembre ocupó la Dirección de Seguridad Pública municipal Omar García Harfuch, señaló que los detenidos estarían vinculados con delitos como robo de autotransporte de carga, extorsión, secuestro y otros ilícitos de alto impacto.
¿Cómo habría operado la red de Los Zúñiga?
La investigación señala que Rodríguez Ochoa presuntamente habría utilizado información obtenida durante su etapa como trabajador y sindicalizado de Capufe para facilitar los atracos. Esa experiencia supuestamente le permitía conocer detalles sobre el movimiento de unidades que circulaban por la autopista Puebla-Veracruz. Y anticipar las condiciones de los vehículos que atravesaban el municipio.
De acuerdo con la información difundida, los integrantes de la organización podían conocer qué mercancías transportaban los camiones, su valor, los horarios de circulación y hasta el nivel de experiencia de los conductores. La estructura presuntamente prefería a operadores con menor experiencia, debido a que podían representar una menor resistencia durante los asaltos. Además, el alcalde y otros funcionarios municipales supuestamente habrían utilizado recursos e información oficial para facilitar el traslado de las mercancías robadas.
Otro de los señalamientos apunta a que policías municipales recibían instrucciones para retirarse de determinadas zonas cuando los integrantes del grupo preparaban o ejecutaban los asaltos. Una vez que los delincuentes obtenían las mercancías, los elementos municipales presuntamente podían brindarles apoyo para trasladarlas hacia lugares considerados seguros. La investigación también contempla el supuesto monitoreo de los movimientos de la Guardia Nacional y del Ejército. Información que habría permitido conocer cuándo disminuía la vigilancia en determinados puntos.
Rodríguez Ochoa, su hermano y la entonces directora de Seguridad Pública municipal presuntamente solicitaban datos sobre las bitácoras y recorridos de las corporaciones federales. Cuando los agentes abandonaban ciertas zonas, los funcionarios presuntamente alertaban a Los Zúñiga para que movilizaran la mercancía y seleccionaran nuevos objetivos.
“El Tramo de la Muerte” bajo investigación
Uno de los principales escenarios de esta operación consistía en un tramo de aproximadamente siete kilómetros de la autopista 150D México-Puebla-Veracruz, entre los kilómetros 210 y 217. Los transportistas identifican este sector como “El Tramo de la Muerte”, debido a los antecedentes de robos, secuestros y otros delitos cometidos contra operadores de transporte de carga.
La investigación oficial también ubica a Los Zúñiga como una organización presuntamente dedicada al robo de autotransporte en este corredor carretero. Durante los 23 cateos realizados en Esperanza, las autoridades aseguraron 35 armas de fuego, entre ellas dos fusiles Barrett, además de 52 cargadores y 11 vehículos. Cuatro de esos vehículos contaban con blindaje. Además, las autoridades localizaron ropa táctica, un dron, un inhibidor de señal y una bodega que presuntamente servía para almacenar mercancía robada.
La investigación periodística sostiene que Los Zúñiga no solamente habrían obtenido ganancias mediante la venta de los productos sustraídos. Mercancías como electrodomésticos, tabaco, alimentos y bebidas podían colocarse rápidamente en el mercado. Pero también habrían servido para fortalecer la presencia del grupo en algunas comunidades. La hipótesis plantea que la organización incluso habría utilizado parte de esos productos para generar respaldo social mediante su distribución.


