La CNDH determinó que los comentarios de las diputadas Nay Salvatori y Grace Palomares sobre personas adultas mayores rebasan la libertad de expresión. Además, exhortó al Congreso de Puebla a emitir un posicionamiento e implementar medidas para prevenir discursos discriminatorios.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió un pronunciamiento en el que condenó las expresiones realizadas por las diputadas Nayeli Salvatori Bojalil y Graciela Palomares Ramírez durante un episodio del pódcast Descasadas, al considerar que los comentarios dirigidos hacia las personas adultas mayores rebasan los límites de la libertad de expresión y pueden constituir discursos de odio y estigmatización. Asimismo, el organismo exhortó al Congreso del Estado de Puebla a fijar una postura institucional sobre el caso. E implementar mecanismos para prevenir este tipo de conductas entre servidores públicos.
En el pronunciamiento, la CNDH señaló que las expresiones difundidas en redes sociales, donde se realizaron comentarios despectivos sobre el envejecimiento, afectan la dignidad de un sector históricamente vulnerable. El organismo sostuvo que el humor o el entretenimiento no justifican mensajes que promuevan estereotipos o prácticas discriminatorias. Especialmente cuando provienen de personas que desempeñan cargos de representación popular y tienen la obligación de respetar los derechos humanos.
Como parte de sus recomendaciones, la CNDH solicitó al Congreso de Puebla emitir un posicionamiento oficial sobre la polémica. Y fortalecer sus instrumentos internos mediante códigos de ética, acciones de sensibilización y medidas preventivas para evitar que sus integrantes reproduzcan discursos discriminatorios desde espacios públicos o plataformas digitales. El organismo enfatizó que las instituciones deben promover una cultura de respeto e inclusión, particularmente hacia grupos que históricamente han enfrentado exclusión.
La Comisión también recordó que la protección de los derechos de las personas adultas mayores está respaldada por la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores y la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Ambos instrumentos obligan al Estado mexicano a garantizar una vida libre de discriminación y violencia. Además de impulsar políticas que promuevan el respeto y la igualdad para este sector de la población.
El pronunciamiento nacional se suma al emitido días antes por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla). Que también calificó las expresiones como estigmatizantes y advirtió que este tipo de mensajes pueden contribuir a normalizar el edadismo. Entendido como la discriminación basada en la edad. La CDH estatal señaló que las personas servidoras públicas tienen una responsabilidad especial para evitar mensajes que perpetúen prejuicios. O afecten la dignidad de cualquier grupo social.
Respecto a las disculpas públicas ofrecidas por las legisladoras, la CNDH precisó que una retractación no constituye, por sí sola, una reparación integral de las posibles afectaciones ocasionadas. En el mismo sentido, la CDH Puebla reconoció que ofrecer disculpas representa un acto de buena fe. Pero insistió en que deben acompañarse de acciones concretas que garanticen la no repetición y fortalezcan el respeto a los derechos humanos.
La polémica continúa escalando en el ámbito institucional. Además de los pronunciamientos de los organismos de derechos humanos, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena mantiene abierto un procedimiento interno para analizar la conducta de las legisladoras. Y así determinar si existen responsabilidades partidistas derivadas de sus declaraciones. Con ello, el caso ha trascendido del debate público hacia instancias encargadas de evaluar posibles consecuencias políticas y disciplinarias.


