Continúa el escándalo: Someone Somewhere admite falta de IMSS para bordadoras de Naupan

La empresa Someone Somewhere reconoció que las artesanas nahuas de Naupan que participaron en la elaboración del jersey alternativo de la Selección Mexicana carecen de IMSS y trabajaron en la Casa de Cultura del municipio.

La empresa Someone Somewhere emitió un posicionamiento oficial tras la controversia generada por las condiciones laborales en las que trabajaron más de 150 artesanas nahuas de Naupan. Quienes participaron en la elaboración del jersey alternativo de la Selección Mexicana. Lejos de frenar la polémica, el comunicado de la firma terminó por confirmar diversas irregularidades denunciadas previamente por colectivos y defensores.

En el documento, la startup fundada por egresados del Tecnológico de Monterrey aseguró que el proyecto se desarrolló mediante un esquema de proveeduría externa con el colectivo “Mujeres Unidas Chakalxochitl”. Intentando deslindarse de cualquier responsabilidad patronal directa. Según la empresa, las propias representantes del grupo indígena decidieron la distribución de ganancias, horarios de trabajo y condiciones de entrega, bajo un modelo de organización autónoma.

Uno de los puntos que más generó críticas se trata de la admisión de que las bordadoras no cuentan con seguridad social formal ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Someone Somewhere reconoció que las artesanas únicamente tienen acceso al programa IMSS-Bienestar.

La empresa también informó que se contrató un seguro médico privado complementario. Sin embargo, las críticas aumentaron debido a que señalaron que este esquema no sustituye las obligaciones patronales contempladas en la ley laboral mexicana.

Uso de la Casa de Cultura de Naupan como taller

Otro de los aspectos confirmados por la compañía fue el uso de la Casa de Cultura de Naupan como centro de producción textil para elaborar las prendas deportivas. La firma explicó que el inmueble se utilizó a propuesta del propio colectivo con el objetivo de facilitar la coordinación del trabajo. Y así mantener la confidencialidad del diseño solicitado por Adidas.

Además, la empresa reconoció que se prohibió tomar fotografías dentro de las instalaciones para evitar filtraciones previas al lanzamiento comercial de los uniformes deportivos.

En cuanto a las técnicas artesanales, Someone Somewhere aceptó que las camisolas no fueron elaboradas con el tradicional “pepenado de hilván”, característico de la Sierra Norte de Puebla. La compañía señaló que se utilizaron materiales y puntadas distintas para explorar “nuevas posibilidades de innovación”. Aunque colectivos sostienen que los cambios los impusieron debido a exigencias de calidad de Adidas.

Finalmente, la empresa confirmó la existencia de contratos de confidencialidad y cesión de derechos de imagen firmados por las artesanas. Aunque denunciaron presiones legales y posibles demandas millonarias, la intermediaria aseguró que dichos acuerdos se aceptaron voluntariamente. Con el fin de proteger los intereses comerciales de la marca alemana.

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Melisa Carillo

Estudió Comunicación en la BUAP, ha trabajado en medios como Alcance Diario y Diario Cambio

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