La becaria estadounidense Haley McAveney impulsó el pensamiento crítico y el intercambio cultural entre jóvenes de la Preparatoria Emiliano Zapata de la BUAP
La enseñanza del inglés ya no solo representa una herramienta académica; ahora también abre la puerta a nuevas ideas, culturas y oportunidades. Así lo demostró Haley McAveney, becaria del Programa Fulbright García Robles, quien llegó a la Preparatoria Emiliano Zapata de la BUAP para compartir conocimientos, pero también para construir puentes entre México y Estados Unidos.
Desde su llegada a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la joven estadounidense transformó las clases en espacios de diálogo, reflexión y análisis social. A través de dinámicas cercanas y exigentes, motivó a los estudiantes a utilizar el idioma inglés para expresar opiniones, cuestionar realidades y pensar en futuros distintos.
Además, la colaboración gestionada por la Dirección General de Internacionalización de la BUAP fortaleció las habilidades lingüísticas de los alumnos y enriqueció su visión sobre otras culturas. Para McAveney, aprender inglés desde la adolescencia significa desarrollar herramientas para defender ideas, crear oportunidades y participar activamente en el entorno global.
La experiencia académica de la becaria también marcó su forma de enseñar. Graduada de Baylor University, Texas, con estudios en International Studies and Spanish, Haley integró temas sociales y culturales dentro de sus actividades, siempre bajo la tutoría del docente Moisés Román Román.
Jóvenes mexicanos cambian la visión de Estados Unidos
Durante su estancia en Puebla, la becaria descubrió el talento y compromiso de los estudiantes de la BUAP. Según relató, los jóvenes destacan por su capacidad para investigar, escribir ensayos y debatir sobre la relación entre México y Estados Unidos.
“Son inteligentes y tienen sueños muy grandes”, afirmó McAveney, quien además reconoció que muchos estadounidenses mantienen ideas equivocadas sobre las oportunidades de los jóvenes mexicanos.
Finalmente, destacó que el intercambio cultural permitió generar empatía y esperanza entre ambos países. Para ella, los estudiantes de la BUAP demostraron esfuerzo, colaboración y una enorme capacidad académica que dejó huella en su experiencia profesional y personal.


