La masacre de 10 personas en Tehuitzingo suma una nueva línea de investigación tras difundirse un video de José Alfredo T “El Pony”, principal sospechoso, quien acusó abusos familiares y conflictos internos antes del multihomicidio.
La investigación por la masacre ocurrida en Tehuitzingo, dio un nuevo giro tras difundirse un video en redes sociales donde José Alfredo T., señalado como principal sospechoso, expone presuntos conflictos familiares y resentimientos personales. Situación que abrió una segunda versión sobre el móvil del asesinato de 10 personas en el rancho “Marihuana”, ubicado en la comunidad de Texcalapa.
Aunque la principal línea de investigación de la Fiscalía de Puebla apunta a una disputa por tierras y propiedades ejidales entre integrantes de la familia. El material difundido en internet muestra a José Alfredo relatando supuestos abusos físicos y emocionales que, según afirmó, lo llevaron al consumo de drogas y a tomar “medidas más allá de lo normal”.
La titular de la Fiscalía, Idamis Pastor Betancourt, confirmó que las investigaciones señalan un entorno estrictamente familiar como origen de la tragedia. De acuerdo con las autoridades, tres personas ya están identificadas como presuntas responsables del multihomicidio y todas tendrían vínculos familiares con las víctimas.
En el video que circula en redes sociales, José Alfredo asegura que lo obligaron durante años a realizar extensas jornadas de trabajo dentro del rancho familiar. Situación que habría generado un profundo resentimiento. “Yo fui un alcohólico drogadicto por culpa de ellos”, expresó el joven. Donde también afirma que decidió abandonar el estado debido a los problemas familiares.
Las investigaciones señalan que el ataque ocurrió durante la madrugada del domingo. Cuando presuntamente José Alfredo y al menos dos cómplices ingresaron al rancho aprovechando la vulnerabilidad del lugar. Según la reconstrucción oficial, los agresores habrían sometido primero a trabajadores que dormían en el sitio antes de ingresar a la vivienda principal.
Posteriormente, a los integrantes de la familia Torres los amarraron y ejecutaron con armas de fuego calibre .22 y 9 milímetros. En uno de los hechos más violentos registrados recientemente en la Mixteca poblana. Entre las víctimas se encontraban los padres de José Alfredo, sus hermanos, su cuñada, una bebé de apenas un mes y varios trabajadores del rancho.
La fiscal Idamis Pastor reveló que la recién nacida murió por asfixia después de que su madre recibió un disparo por la espalda y cayó sobre ella. El caso provocó una fuerte conmoción social debido a la brutalidad del crimen y al parentesco entre víctimas y agresores.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, informó que el reporte oficial del ataque lo recibieron a la 1:55 horas del domingo. Sin embargo, las fallas de conectividad e internet en la región retrasaron la reacción de las autoridades. Facilitando la huida de los responsables por caminos de terracería.
Actualmente, elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional mantienen resguardada la zona del rancho mientras continúan los operativos de búsqueda en municipios de la Mixteca poblana y estados vecinos. Las autoridades aseguran que el cerco de seguridad continuará hasta lograr la captura de todos los involucrados en el multihomicidio.


