Los tacos árabes destacan como símbolo gastronómico de Puebla en el Día Mundial del Taco, con una historia ligada a la migración libanesa.
En el marco del Día Mundial del Taco, los tacos árabes se consolidan como uno de los mayores símbolos de identidad gastronómica de Puebla. Este platillo, nacido en la Angelópolis, ha trascendido generaciones y fronteras, convirtiéndose en un referente culinario tanto para locales como para turistas nacionales e internacionales.
La historia de los tacos árabes está estrechamente ligada a la migración libanesa a México. De acuerdo con testimonios de taqueros tradicionales como Don Luis, de la Taquería La Oriental, fue un migrante de Líbano quien adaptó su cocina al paladar poblano, dando origen a esta emblemática preparación a inicios del siglo XX. Desde entonces, la receta ha evolucionado sin perder su esencia original.
Uno de los elementos que distingue a este platillo es su método de preparación. En establecimientos históricos como La Oriental, fundada en 1933, la carne se cocina al carbón, lo que le otorga un sabor único frente a otras variantes que utilizan gas. Este proceso tradicional ha sido clave para preservar la autenticidad del taco árabe a lo largo de más de nueve décadas.
La memoria colectiva también recuerda a figuras como Don Juanito, descendiente del fundador, quien por años mantuvo viva la tradición cortando carne del trompo en los portales del centro histórico. Su legado continúa en cada taco servido, manteniendo la calidad y el sabor que han dado fama a este platillo.
Hoy en día, los tacos árabes no solo representan una delicia gastronómica, sino también un símbolo de orgullo cultural para Puebla, consolidando su lugar como uno de los destinos culinarios más importantes de México.


