Redes criminales extranjeras, principalmente de Colombia y Venezuela, han incrementado extorsiones y préstamos “gota a gota” en Puebla en los últimos años.
La presencia de bandas criminales extranjeras en Puebla ha encendido las alertas en materia de seguridad, al identificarse un incremento en delitos como la extorsión y los préstamos ilegales bajo el esquema conocido como “gota a gota”. De acuerdo con análisis del especialista en seguridad Víctor Manuel Sánchez Valdés, este fenómeno ha crecido de forma significativa en los últimos cinco años, posicionando al estado dentro del mapa nacional del crimen transnacional.
En el caso de grupos de origen venezolano, se ha detectado que algunos estarían vinculados con organizaciones como el Tren de Aragua, enfocándose principalmente en la extorsión a migrantes que transitan por la entidad. Estas células aprovechan que Puebla es un punto estratégico en la ruta hacia el norte del país para identificar a víctimas, especialmente de su misma nacionalidad, y exigir pagos bajo amenazas.
Por otro lado, las redes de origen colombiano operan mediante el sistema de préstamos informales “gota a gota”, el cual consiste en otorgar dinero rápido con intereses elevados y cobros diarios, derivando en prácticas de intimidación y cobro de piso. Autoridades han confirmado la operación de estas bandas en la entidad, incluso con detenciones recientes relacionadas con extorsión y narcomenudeo .
El especialista explicó que estas actividades no requieren estructuras visibles ni control territorial amplio, ya que se sostienen a partir de dos factores clave: el constante flujo migrante y la existencia de un mercado local que demanda financiamiento informal. Esto facilita que las organizaciones operen de manera discreta, dificultando su detección por parte de las autoridades.
A nivel nacional, se ha documentado la presencia de organizaciones criminales de al menos 11 países, involucradas en delitos que van desde fraude y extorsión hasta tráfico de personas. En este contexto, Puebla presenta características particulares, donde el impacto del crimen extranjero se concentra en esquemas financieros ilegales y aprovechamiento de la movilidad humana, lo que plantea nuevos retos en materia de seguridad y prevención del delito.


