Tras la muerte de “El Mencho”, líder del CJNG, Puebla vivió bloqueos carreteros, incendios de Oxxo y suspensión de clases. No hubo muertos, pero sí parálisis comercial y caos vial en varias regiones.
La confirmación de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, detonó una jornada de narcoviolencia en Puebla sin víctimas mortales, pero con severas afectaciones sociales y económicas.
Durante la mañana y el mediodía del domingo, se registraron ataques coordinados en la capital y municipios del interior del estado. Aunque no se reportaron fallecidos ni heridos graves, la entidad vivió horas de tensión, con incendios, bloqueos y suspensión de actividades.
Los primeros hechos ocurrieron antes de las 11:00 horas, cuando sujetos encapuchados lanzaron bombas molotov contra una tienda Oxxo en el boulevard Clavijero. Minutos después, otro establecimiento en Las Torres y 2 Sur fue atacado, aunque la intervención policial evitó daños mayores. En Xonacatepec, el Banco del Bienestar sufrió afectaciones en su fachada tras un incendio provocado, sin comprometer su estructura ni la operación del cajero automático.
La violencia se trasladó rápidamente a las principales vialidades. En la autopista México-Puebla, así como en los tramos Acatzingo-Esperanza y Puebla-Orizaba, se reportaron vehículos atravesados e incendiados, entre ellos un autobús de la línea ADO y unidades de carga. En municipios como Tlahuapan y Huejotzingo se suspendió el transporte público, dejando a comunidades incomunicadas durante varias horas.
El impacto alcanzó la CAPU, donde corridas se cancelaron de manera preventiva. Universidades como la Universidad Madero, la UPAEP, la Universidad Anáhuac Puebla y la UDLAP anunciaron suspensión de clases para el lunes. Comercios cerraron ante el temor de nuevos ataques, generando una parálisis comercial y educativa.
En Texmelucan y Tlalancaleca también se reportaron vehículos incendiados y ataques a establecimientos. Autoridades federales y estatales desplegaron operativos para restablecer el orden, logrando reabrir vialidades tras varias horas. Aunque no hubo pérdidas humanas, la jornada dejó claro el impacto inmediato que la caída del líder criminal generó en la seguridad regional.


