El sarampión avanza en Puebla: en solo 24 horas se duplicaron los casos confirmados y hay 58 sospechosos bajo análisis epidemiológico.
Los casos de sarampión en Puebla registraron un incremento acelerado luego de que, en apenas 24 horas, los contagios confirmados se duplicaran de siete a 16, informó la Secretaría de Salud Estatal con corte al 29 de enero. Este repunte mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. Ya que el número de casos probables asciende a 105, de los cuales 31 han sido descartados y 58 permanecen en análisis epidemiológico.
De acuerdo con el reporte oficial, 10 de los casos confirmados corresponden a mujeres y seis a hombres, lo que refleja una propagación activa del virus sin distinción de género. La dependencia estatal detalló que 15 personas contagiadas residen en municipios poblanos, entre ellos Puebla capital, San Andrés Cholula, Chignahuapan y Cuautlancingo. Mientras que uno de los casos confirmados pertenece a una persona originaria de Tlaxcala, detectada dentro del territorio de Puebla.
Ante este panorama, las autoridades de salud reforzaron la vigilancia epidemiológica y el seguimiento puntual de cada paciente confirmado y sospechoso. Asimismo, se activaron protocolos sanitarios en espacios considerados de riesgo, como el Centro Escolar “Manuel Bartlett Díaz”. Donde la detección de un contagio obligó a implementar medidas preventivas inmediatas para proteger a estudiantes y personal.
La Secretaría de Salud reiteró el llamado urgente a la población para verificar y completar el esquema de vacunación contra el sarampión. Considerada la herramienta más efectiva para frenar la transmisión del virus. Las autoridades recordaron que la vacuna está disponible de forma gratuita en los centros de salud del estado, por lo que exhortaron a acudir oportunamente.
En caso de presentar síntomas como fiebre, erupciones cutáneas, tos o conjuntivitis, se recomienda aislamiento domiciliario inmediato por un periodo de cuatro a siete días tras la aparición del exantema. Además, es fundamental acudir a una unidad médica, usar cubrebocas, reforzar el lavado frecuente de manos y desinfectar superficies. Así como lavar por separado la ropa del paciente, con el fin de reducir el riesgo de contagio comunitario.


