Lidya Valdivia fingió embarazo de alto riesgo con prótesis y simuló su desaparición

Lidya Valdivia engañó a su familia, esposo y autoridades al fingir un embarazo de alto riesgo con una prótesis de silicón. El caso salió a la luz tras simular su secuestro en Acajete.

El caso de Lidya Valdivia conmocionó a la opinión pública luego de confirmarse que fingió durante semanas un embarazo de alto riesgo que médicamente era imposible. De acuerdo con información obtenida por Diario CAMBIO, la joven se había ligado las trompas de Falopio tras su último parto, por lo que ya no podía volver a embarazarse. Aun así, construyó una historia de un supuesto embarazo “milagroso” utilizando una prótesis de silicón para simular la pancita.

La joven logró engañar a sus padres, hermana y a su esposo, Luis Andrés Torres. Además de autoridades y ciudadanos, tras simular su desaparición en el municipio de Acajete. Personas cercanas al caso relataron que Lidya mantuvo la farsa durante meses, enfrentando constantes temores de que la descubrieran. Lo que finalmente la llevó a fingir un secuestro para evitar dar la cara cuando se acercaba la supuesta fecha de parto.

Según testimonios recabados, Luis Andrés siempre le pidió formar una familia, sin saber que ella ya no podía concebir. Por miedo a perder su relación y estabilidad económica, Lidya aseguró haberse sometido a una cirugía de reconstrucción de trompas, argumentando que se trataba de un embarazo de alto riesgo. Esto provocó que su pareja la tratara con extremo cuidado y atención.

Para no levantar sospechas, Lidya agendaba consultas médicas cuando su esposo no estaba, ya que él trabaja como transportista fuera de Puebla. Cuando él notaba cambios extraños en su vientre, ella explicaba que el bebé se “enterraba” debido al riesgo del embarazo, versión que siempre le creyó.

Cuando el supuesto parto se postergó y la presión aumentó, Lidya simuló que la perseguían y secuestraban en Acajete, lo que desató operativos de búsqueda y protestas ciudadanas. Finalmente, la localizaron en Tepetlixpa, Estado de México, en pijama y sin signos de violencia. Lo que destapó uno de los engaños más impactantes de los últimos meses.

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Melisa Carillo

Estudió Comunicación en la BUAP, ha trabajado en medios como Alcance Diario y Diario Cambio

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