Familias inmigrantes protestan en un centro de detención en Texas por la reclusión de Liam Conejo, un niño de 5 años y su padre, detenidos en Minnesota, en medio de la polémica migratoria en EU.
La detención de un niño ecuatoriano de 5 años y su padre desató protestas y una nueva ola de críticas contra la política migratoria de Estados Unidos. Decenas de familias inmigrantes se manifestaron el sábado detrás de las vallas del Centro Residencial Familiar del Sur de Texas. Donde trasladaron a Liam Conejo Ramos y su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, tras quedar detenidos en Minnesota.
De acuerdo con fotografías aéreas difundidas por The Associated Press, niños y adultos permanecían dentro del centro vestidos con suéteres y chaquetas. Mientras sostenían carteles con mensajes como “Libertad para los niños”. Afuera, las familias coreaban consignas como “¡Libertad!” y “¡Déjennos ir!”, en una protesta que evidenció la tensión y el desgaste emocional de los detenidos.
María Alejandra Montoya Sánchez, inmigrante recluida en el centro junto a su hija desde octubre, aseguró que las familias solo exigen un trato digno y conforme a la ley. En entrevista telefónica con AP, subrayó que no son delincuentes. Sino padres y madres con hijos atrapados en un sistema migratorio que los mantiene detenidos por largos periodos.
El caso de Liam Conejo Ramos se convirtió en un nuevo foco de controversia. Debido a versiones contradictorias entre autoridades, abogados y vecinos sobre si el menor pudo en realidad ser entregado a un familiar antes de la detención. Este episodio se suma a la polarización en materia migratoria que persiste desde la administración de Donald Trump.
Organizaciones y abogados denunciaron condiciones deficientes dentro del centro, como problemas de salud, mala alimentación y acceso médico limitado. Además, informes judiciales revelan que cientos de niños se encuentran retenidos más allá del límite legal. Reforzando las críticas contra el sistema de detención migratoria y el trato a las familias.


